Ahora, suele ser difícil armar un rompecabeza cuando uno forma parte del mismo. La dificultad radica en cómo hacer para tomar distancia del puzzle. Esto trae aparejado dos problemas fundamentales pero que en esencia son el mismo. El primer problema consiste en cómo hacer para tomar distancia de las demás piezas. El segundo, en cómo hacer para tomar distancia de uno mismo (recordar que uno es también una pieza). El primer problema tiene una solución parcial ya que si bien es verdad que uno puede tomar distancia de las demás piezas, esto no ayudará a resolver el rompecabeza pues uno mira siempre a las demás piezas de perfil. Imagine que Ud. es una pieza de un puzzle de dos dimensiones. Ud. vive en un espacio bilineal, no puede ver las piezas desde arriba, las verá siempre de perfil, por más que Ud. se aleje de las demás piezas, lo único que verá de ellas será su perfil, esto indudablemente no brindará un panorama ventajoso para poder armar el rompecabeza (sugiero al lector, leer Planilandia de Abbott). El segundo problema consiste en que para armar el rompecabeza sería conveniente alejarse también de uno mismo y este es un problema imposible. La neutralidad es lo máximo que se puede alcanzar.
Por otra lado, solemos dar por descontado que los rompecabezas se pueden armar, que hay una solución. Siempre que compramos uno, existe una manera de resolverlo y por lo general es la única manera, es decir, la imagen que uno obtiene una vez resuelto el puzzle es siempre la misma. Sin embargo existen otros rompecabezas que no los venden las tiendas del mercado. Existen rompecabezas que de antemano no sabemos si tienen o no, solución. Mucho menos sabemos si existe una única manera de armarlo porque no tienen una imagen en la caja que nos guíe. Es más, no vienen en una caja, por lo que mucho menos tendrán una imagen. Si Ud. aún no tiene su rompecabezas, le recomiendo imperiosamente que lo adquiera.
Cuando adquirimos estos rompecabezas nunca nos cuestionamos algo que es fundamental, y es el hecho de que puede que el rompecabezas sea un rompecabezas imposible, es decir que no se pueda armar. ¿Quién nos asegura que se pueden armar dichos rompecabezas? Yo pienso que los rompecabezas que no se venden en las tiendas del mercado, es decir los posta-posta, son rompecabezas imposibles, no tienen solución. Pero no soy tan fatalista, aunque no tengan solución, hay piezas que se pueden asociar, y lo que es mejor, puede que estas asociaciones no sean las únicas posibles.
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