No va a haber más otoño ni primavera, dijo un esquizofrénico meteorólogo por la tele. Parece que el cambio climático comienza a inquietar a algunos... y a otros, ni un ápice. Cualquier relación que Ud. pueda establecer entre el cambio climático y el consumismo exacerbado, la hegemonía del modelo neoliberal y el poder que han adquirido las empresas trasnacionales; es mera coincidencia y producto de su delirio (?).
La medianoche del viernes me encontró caminando por la zona del cordón. En cada esquina se veían grupitos de amigos y amigas que compartían cigarros, cerveza, canciones y saliva. Hablaban en voz alta, reían, discutían, exhalaban humo por sus bocas cual dragones empedernidos. El humor era otro, los pibes eran otros, las pibas eran otras, y es que el clima era otro. Puede que yo también fuera otro porque mi caminar por ese entramado de calles era distinto, tenía más cadencia, más swing.
Parafraseando a una banda legendaria, el verano llegó hace rato. El cambio climático, a largo plazo, hará inhabitable la tierra para el hombre; a mediano plazo hará que los uruguayos tengan un mejor humor; a corto plazo producirá una gran depresión en mí.
domingo, 9 de setiembre de 2007
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